“No tenía miedo a las dificultades: lo que la asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significaba abandonar otros.” – Paulo Coelho
Un libro es una de las fuentes de magia más inagotables que el mundo nos ofrece ya que crean un universo nuevo dentro de unas cuantas páginas, y justamente esto es lo que nos ofrece “El demonio y la señorita Prym” de Paulo Coelho, un libro lleno más que nada de una intriga y suspenso que te da la posibilidad de sentir una tremenda ansiedad en las manos y una bocanada de emociones que se cuela fugazmente por cada rincón de tu cuerpo al darte cuenta de que después de deslizar ávidamente tus dedos por la esquina de la página y tornarte a una totalmente diferente, hay algo aún más emocionante dentro de la siguiente página y te invita a continuar hasta el mismísimo final incluso esperando más.
Un extranjero en la localidad de Viscos y la manera en que una anciana solitaria, La vieja Berta, percibe este nuevo momento, este es el inicio de esta historia. Ella sabe que no está bien, hay algo peculiar en la llegada de este hombre, y siente que arrastra con él un demonio o más bien que tal vez él, pudiera ser el mismo demonio. Pero no hay que dejarnos llevar por la palabra ya que tiene un significado muy relativo.
La historia no se centra precisamente en la imagen de la anciana y tampoco totalmente en la imagen del peregrino, sino de una joven mujer, una pieza clave en el desarrollo de la historia.
En este punto del libro, no se necesita de un genio para saber que el relato no solo tiene la finalidad de contar una historia creada por el autor, sino también que este anterior busca el darnos a entender un mensaje por medio de situaciones comprensibles solamente para quien lo quiera entender.
Chantal tiene una vida igual de tranquila en la localidad de Viscos, no se puede esperar más de una de las pocas jóvenes que habitan en el área. El pueblo está lleno de gente mayor que ha renunciado a marcharse, gente que siente que pertenece ahí. Esta joven labora en un hotel de la comunidad, lugar que precisamente se dispone a ser ocupado por el nuevo extranjero. Pareciera que todo estuviera preparado por el destino, pareciera que el extranjero llevase años analizando la situación y planteando posibles resultados, porque claramente, él no se dirige hacia la localidad en vano. “Parece Oro” – Dijo Chantal. Efectivamente, era oro. El Extranjero la ha persuadido a que lo acompañe y este promete mostrarle una cosa que nunca antes ha visto: Tanto Oro.
Once lingotes de oro, once lingotes que yacen sobre la tierra del bosque. Chantal no entendía que tenía que ver ella con respecto a la situación y mucho menos podría entender el porqué de la situación. A simple vista no era algo que tuviera una finalidad divisible entre tantas confusiones que claramente Chantal manejaba con desesperación dentro de su cabeza y tampoco esperaba entenderlo en este momento, ella buscaba una explicación, claro, cualquiera la desea pero ella esperaba recibirla del autor de semejante caso.
Cabe destacar que en este punto el autor se está encargando de transportarte hacia la comunidad, te hace sentiré en ese pacifico lugar en el cual la historia se desarrolla, pero al mismo tiempo, proyecta las sensaciones de los protagonistas y las maneja en tu mente que las está absorbiendo como si de un líquido se tratara.
Un muerto en la semana, era todo lo que les pedía a los habitantes de Viscos para poder entregarles el oro. Chantal ya comprende que su papel es el de mensajera pero aún no tiene sentido ¿por qué ella?, habiendo diversas opciones en Viscos y el peregrino la tuvo que elegir a ella. No estaba tan mal la propuesta después de todo, un lingote a Chantal para que pudiera marcharse del pueblo y cumplir sus desesperados sueños juveniles y 10 lingotes al pueblo lo cual es lo suficiente como para que no tuvieran que preocuparse nunca más del bienestar de la localidad. Todo parece ser un experimento en la un tanto perturbada mente del Extranjero, un experimento que amenaza con destruir la unidad de un pueblo que lleva años resistiendo a los cambios que la vida da. Sus datos son falsos y sacar información de él es complicado, esto es lo único que tiene seguro Chantal al empezar la toma de decisiones.
Una lucha, esto es lo que se trata en el libro, una lucha entre el bien y el mal que buscan imponerse y que así el perturbado Extranjero pueda comprobar como es el mundo. El solo busca la verdad acerca de si el mundo es bueno o es malo, tiene la curiosidad de comprender el porqué de las cosas y las situaciones sin importarle el daño que se pueda ocasionar. Atormentado por un pasado, el extranjero se dedica a observar y esperar pacientemente las decisiones de un pueblo que se dice unido y de una joven torturada por las opciones que le presentan.
El libro es plenamente recomendable ya que se manejan situaciones intensas pero al mismo tiempo sencillo de comprender por aquel que así lo desee.
Es el tipo de libro en el que las paginas parecieran avanzar por si solas y llegas a un final tal vez un poco deducible, pero emocionante. También es el tipo de libro en que se maneja un mensaje positivo y que tal vez simplemente una frase o inclusive una palabra puedan cambiar tu vida y tu perspectiva hacia ella, sintiéndome yo totalmente identificado a esta situación.
Invito totalmente a leer este libro para que así puedas experimentar el envolverte con los personajes, las situaciones y el viaje hacia los lugares que se plantean, pero más que nada, que puedas descubrir al lado del Extranjero si este mundo es finalmente bueno o malo.
El demonio y la señorita Prym.
Editorial Grijalbo S.A. de C.V.
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